miércoles, 8 de abril de 2015

El Hobbit

Aún no me lo creo, pero... Ya he terminado de leer nuevamente El Hobbit de J.R.R. Tolkien! Es una lectura que llevo atrasando mucho tiempo, primero por las películas que al querer disfrutarlas no quería tener fresca la historia para no defraudarme, y segundo porque tenía un mal recuerdo. Finalmente me puse manos a la obra y por ello después de mucho tiempo, volvemos a tener una reseña literaria.
No hablamos de una novela joven, si no que El Hobbit ya lleva bajo sus espaldas unos cuantos años, hecho que hace que en el mercado podamos encontrar mil y una ediciones. Desde ediciones de lujo llenas de ilustraciones, otras más modestas como la que tiene una servidora o aprovechando la aparición de las películas, portadas o ediciones con motivos del film.

Fue concebido para entretener al público infantil, ya que fueron historias inventadas para entretener a los hijos de J.R.R.Tolkien, que tras dejar la historia a varias personas llegó a manos de una editorial que decidió que era suficientemente atractivo para ser publicado. Este hecho hace que su corta duración (la edición que tengo son 221 páginas) para muchas personas lo haga atractivo como primeras lecturas.

Una de las personas que pensó de esta manera fue mi madre. Es una gran lectora y al observar que me iba gustando el género de fantasía, no dudó en sacar del baúl de los recuerdos el ejemplar que tenemos en casa de este libro y dármelo con apenas doce años. De lo que recuerdo de aquella época no es nada positivo: se me hacía muy difícil leerlo, no me gustaba para nada el redactado que tenía Tolkien y darlo como finiquitado fue una gran alegría.

Esos recuerdos eran los que me paraban y gracias a la excusa de querer ver cuanto de fiel eran las películas con la obra original, recogí las fuerzas suficientes para darle una nueva oportunidad. Y es sorprendente el cambio de perspectiva que da la madurez.

Se me ha hecho una lectura muy fácil, pudiendo seguir todos los hechos sin ningún problema, tardando únicamente tres días en leer toda la obra. Me ha dejado un sabor muy positivo, tanto en ver que a pesar del relleno por querer realizar una trilogía, los puntos importantes del libro son tratados y no alterados, siendo mínimos los asuntos imperdonables de la historia que se hayan alterado.

Es por ello que personalmente no animo a nadie a que sea un libro para iniciar a la lectura a los peques de la casa. Si queréis incluirlo para narrárselo a los peques es otro cantar, ya que considero que es la esencia de esta obra, pues como ya he mencionado, esta historia la narraba su autor a sus hijos, hecho que hace que muchos recursos y forma de narrar que tiene pierdan sentido en la lectura y pueda despistar.

Mientras que para adultos creo que es perfecta. Tiene su encanto y de cara a conocer y disfrutar más El Señor De Los Anillos la hace interesante, pues muchas de las aventuras a las que se enfrenta Bilbo Bolsón aparecen, pero solo de pasada pues se sobre entiende que el lector ya debe de saberlo gracias al Hobbit.

En definitiva, nos encontramos con uno de los referentes y clásicos de la literatura fantástica que por mucho que pasen los años no pierde su encanto. Gana incluso lectura a lectura, pues los matices sutiles vas dándote cuenta poco a poco, hecho que hace que sea aún una buena opción para los tiempos actuales. Tanto para cautivar a nuevos lectores, como a los que se reencuentren con el viaje del pequeño Bolsón.
El Hobbit

No hay comentarios:

Publicar un comentario