viernes, 30 de enero de 2015

La conspiración del silencio, el peor mal de la humanidad

Hoy tocaría un nuevo Recomienda, pero resulta que este enero hay cinco viernes y no cuatro como lo tengo planificado todo, así que esta sección descansa. Con esto, podría no traeros nada, pero ya que tengo una nueva reseña de cine que ofreceros, en vez de esperar a mañana aprovecharemos este hecho y hoy os analizo: La conspiración del silencio.
La gran pantalla ha decidido en los últimos tiempos que es el momento de tratar todas las problemáticas que causaron la Segunda Guerra Mundial. Tocando muchos palos e incluso con bases de realidad o ficción, hemos ido pudiendo ver la crudeza de ese periodo a través de los ojos de Liesel, la protagonista de La ladrona de libros, el trabajo en secreto cuidando las obras de arte de los Monuments Mens o como los héroes de los aliados fueron simples hombres y cometieron crimenes atroces en Corazones de acero.

En esta ocasión, nos trasladamos unos años adelante, cuando Alemania era una joven democracia. Empezando a ser un tiempo suficiente para caer en el olvido y sin que la justicia pueda meter mano a los crímenes sucedidos, la fiscalía decide poner cartas en el asunto en descubrir que ocurrió en el campo de concentración de Auschwitz y llevar a los tribunales todo culpable de algún asesinato (el único delito que se podía juzgar por entonces).

Sin incluir ninguna escena subida ni que hiera sensibilidades, nos traslada toda la crueldad que se vivió en ese lugar y la encrucijada que los responsables del caso tuvieron, demostrando que estos periodos no se puede evaluar en blanco o negro, si no que los matices de grises están a rebosar.

En especial considero que habiendo vivido España la Guerra Civil, el hecho que nos relatan puede ser muy extrapolable a nuestra situación, con la única diferencia que aquí la conspiración del silencio ha seguido. Sorprende porque cuando he tenido debates sobre el tema, la justificación que se les da a los investigadores en el caso alemán, es exactamente la misma que la que recibo e incluso me doy cuenta que las nuevas generaciones estamos ciegos, sabiendo el hecho pero sin profundizar ni quedarnos claro lo que sucedió. En esto, creo que este film nos da un enfoque y una prueba de que es necesario, sin ser una pérdida de tiempo y que la justicia debe trabajar también el lado moral.

Con esto, nos encontramos un film con un hecho muy crudo, pero que tiene el suficiente estilo de no quedarse en lo frívolo y sabe traernos el verdadero mensaje, además de ser un buen homenaje al 70 aniversario de la liberación de Auschwitz. De nuevo, es una cita con nuestra memoria para recordar el camino que no debemos seguir.
Reseña blog

No hay comentarios:

Publicar un comentario