miércoles, 11 de junio de 2014

Hablemos de... Etiquetas

No lo voy a decir muy alto, pero si parece que al fin hemos vuelto a coger el ritmo de publicación! En especial en el canal principal, que el pobre estaba ya en un estado que daba pena. Por ello, una semana más tenemos un nuevo Hablemos de. Hoy quiero hablar de un tema que salió hace ya un buen tiempo (al menos hace ya un año) en YouTube: las etiquetas.
Pero no lo entendáis como etiquetas como una herramienta informática como pueden ser los hashtag, si no a la obsesión que tiene nuestro cerebro de clasificarlo todo, que ha llegado hasta el punto de que juzgamos si o si a las personas. Ojo, no confundáis mis palabras: el saber es estupendo, pero hemos caído en una rutina peligrosa y lo peor de todo, inhumana.

Uno de los ejercicios que más trabajo en los últimos años es el de autoobservación. Intento analizar todos mis actos y pensamientos y empecé a ver con horror, que cada situación o persona que se me cruzaba, solo con 3 segundos tenía bastante para crearme un perfil o ponerle una etiqueta. Desde entonces he estado reflexionando porque tengo estos pensamientos y lo más importante: como trabajarlos para erradicarlos. Es algo que cuesta y a día de hoy me sigue pasando, aunque con menor frecuencia y lo importante es que me doy cuenta y pongo solución rápidamente.

Mi conclusión del motivo por el cual actuamos así, ha sido que es una cuestión cultural. Desde muy pequeños vía el miedo nos inculcan lo que es correcto e incorrecto, que tenemos que ser perfectos y que solo vale ser el más fuerte, si no te pisarán. Y si esto lo unimos que para que todo siga igual hemos creado bandos, el cocktel lleva a que seamos egoístas, juzguemos y no seamos capaces de llegar a consensos ni trabajar colaborando de verdad.

En todos los proyectos que he trabajado, en mayor o menor medida he visto esta desunión, estando algunos solo por la medallita de poder decir que es un cargo importante o sacar provecho del trabajo de los demás. Antes no era capaz de asimilar, pero tras ver estos puntos, creo que es un detalle más de que los sistemas actuales se sustentan en cimientos nada estables ni correctos.

Aunque la conclusión final me ha hecho ver que juzgar a otros en verdad quien esta detrás es el miedo. Desde que poseemos cosas, tenemos miedo de perderlas, de que alguien llegue y nos quite nuestra posición cómoda y por instinto, rechacemos cualquier forma diferente de ser o pensar que se nos cruce. Como ya comenté la semana pasada, me llama mucho la atención que en debates siempre que se vea que una persona no es del club, ya se le tacha como algo negativo o que forzosamente si tu eres blanco, él tiene que ser negro. Es un hecho que nunca he entendido de tenerte que decantar por una única cosa: no puede que me guste todo y valore en su justa medida la parte positiva de todo?

Mientras no me expliquen el porque, seguiré prefiriendo mi gama de grises y defendiendo en que las etiquetas o bandos son sistemas cuanto menos, caducos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario