lunes, 7 de abril de 2014

Hedwigan Vission. Capítulo 76

Los que me conozcáis de hace tiempo ya sabréis que mi número favorito es el 4, pero como fetiche o de cara a especiales suelo preferir y esperar a que lleguemos a un 0 o a un 5. Además, tenemos que unir lo comentado en las redes sociales: que me esperaban 2 semanas de trabajo intenso y sin descanso en Hedowichi Rulomaki. Pues bien, esa segunda semana es esta... Y por todo, podéis deducir muy bien que la semana de la edición 75 ha sido un cambio total.
Hemos cerrado un primer ciclo de este proyecto y abrimos una nueva etapa que empezó el sábado el pilar fuerte, pero no me adelanto más y en el próximo Comunicado Hedwiniano que se publicará mañana, os informaré totalmente. He hecho este pequeño inciso porque todo lo que ha ocurrido ha propiciado la reflexión de esta semana:
Hedwigan Vission 76
El ser humano somos un animal de costumbres, que nos gusta bien poco los retos y marrones, buscando siempre la solución fácil o si vemos que una situación va a ser revuelta, preferimos anclarnos o dejarlo estar incluso.

Y en este tiempo que llevo, me doy cuenta que las vidas más resueltas, sin dificultades ni problemas, son las más aburridas o se han formado personalidades muy banales y sin interés. El ejemplo clásico serían los hijos de papá, esos individuos que por tener la vida resuelta y no tener que trabajar por la inmensa fortuna que se gestiona en su familia, no les motiva nada y son sintiéndolo mucho, unos desechos o un ejemplo de como no deberíamos ser al menos.

Mientras que las personas que vienen de abajo o que para conseguir su meta han tenido dificultades, se lo han tenido que currar muchísimo, son de lo más humilde que podemos encontrar y son sin lugar a dudas, pequeños tesoros a conservar y a tener bien presente de que camino debemos valorar y seguir.

Porque como dice la frase: un mar con calma no nos curte. Pero ojo: no hablamos una tempestad, eh? Si es algo muy extremista como siempre he comentado: puerta porque no va a traer nada bueno. Pero el hecho es que en la primera tontería o traba ya estamos reculando o no queriéndonos meter, cuando como comento: nada nos lo van a regalar porque como esta visto, no lo valoraríamos entonces. Seríamos todos a fin de cuentas en ese aspecto: hijos de papá.

Estamos siempre con los conocimientos y aunque tienen su parte importante, la experiencia sin lugar a dudas le gana y no podemos considerarnos expertos sin haber trabajo esta. Ya os digo que mirando esta primera etapa de Hedowichi Rulomaki me he visto con muchas trabas y en vez de mirar el lado negativo, me quedo con el positivo, ya que me ha curtido muchísimo.

Empecé siendo una persona muy insegura, con mucho miedo pero a la vez ilusión en ver hasta donde podíamos llegar y la verdad que es sorprendente ver que con ganas, no se encuentran techos y siempre se puede innovar. Con este camino, he visto que he cambiado muchísimo y tengo más tablas, no tengo problemas en hablar con desconocidos o buscar soluciones, al igual que como muchas veces comento: he podido conocer el trastero de muchos ámbitos, aunque hablando de este proyecto, me centraré en el trastero de bloggers y vloggers.

Hecho por el cual he madurado y voy cometiendo menos errores al ir puliendo. Y que con todo esto,creo que llega el momento de ir profesionalizando un poquito más todo esto, manteniendo eso si, el carácter personal y cercano!! Eso no lo pienso cambiar nunca, pero creo que Hedowichi Rulomaki ya no es un pollito recién salido del cascarón, si no que es un jovencito que está aprendiendo a volar y que por tanto, necesita más espacio y libertad para ir donde quiera.

Y esto queridos hedwinianos, no hubiera ocurrido si por estar revuelto el mar me hubiera rendido o también como dice la frase: hubiera estado en calma. Pues seguiría siendo la misma y no habría crecido como persona.

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