lunes, 10 de febrero de 2014

Hedwigan Vission. Capítulo 69

Continuamos con la saga de este febrero con una cuestión que se me ha manifestado también. En verdad es algo que llevo trabajando durante todo este 2013 y ya es algo avanzado, pero aún falta pulir algún detalle y consolidar totalmente en este 2014.
No adelanto más, os dejo la cuestión y empezamos el análisis.
Hedwigan Vission 69
Es algo que en algún momento del día soy testigo, y ocurre con demasiada frecuencia en la forma de proceder del ser humano. Nos han enseñado que lo correcto es la perfección, que debemos tener la verdad en todo momento y no podemos permitirnos el errar o estar cometiendo alguna imperfección. Y todo ello desemboca en una cadena de justificaciones. Que si encima combinamos con el asunto de etiquetar y juzgar, aparece el fenómeno de las conversaciones de besugos.

Son esas situaciones estériles, que no llevan a ningún sitio y que el resultado final es una pérdida de tiempo como mínimo, y se suele acompañar con el cabreo del siglo. Como he adelantado en la introducción, no he estado libre de esta situación y reconozco que he tenido mis vivencias desagradables. Ando poniendole solución, y es algo que cuesta porque aunque seas consciente, no analizas todas las situaciones y te das cuenta de caer en momentos muy sutiles.

Para que se me entienda, intentaré poner un ejemplo: en los foros cuando participaba y más concretamente la etapa más participativa, me molestaba en analizar, hacer un texto gigantesco detallandolo todo, que se viera bien mi punto de vista o que se entendiera lo que quería transmitir... Para que terminara siendo ignorado, tergiversar o con una ofensa, ya que en vez de verlo como un comentario general, decidían que era un ataque a su persona. Reconozco que ese fue mi desencanto principal de los foros y que hiciera que tuviera apatía en participar, que no le viera sentido el seguir formando parte de ellos. Esto que acabo de comentar, sería el caso evidente que la frase de Nietzche cobra sentido.

Pero ahora llegamos al momento sútil: cuando empecé la andadura de blogger y vlogger, decidí el contestar todos los mensajes, tener una comunicación fluida con los hedwinianos... Contestando tanto los alagos, críticas y mal entendidos. Pues hace poco analizando comentarios de los dos últimos perfiles, me di cuenta que contestarlos era una forma de justificación y que si esa persona no había entendido el fondo, por mucho que insistiera no le iba a entrar, porque estamos en dos situaciones bien diferentes. Con lo que: para qué entrar en su juego? Mejor respetar su opinión dejando el mensaje, y yo a otra cosa mariposa que será mucho más productiva y sana.

Y detalles de este estilo me hacen ver hasta donde puede llegar lo inculcado de la culpa en nuestra sociedad. Es por eso que cada vez intento juzgar menos (aún estamos trabajando también), analizo todo muy bien y cada vez intervengo menos en cuestiones donde se puede crear un incendio con una pequeña chispa. Y en el caso de intervenir, simplemente es dar mi opinión, sin caer en provocaciones y retirarme del debate en cuando he dicho lo que tenía que decir.

Porque van a crearse una imagen de mi y de mis palabras que les de la gana por más que yo no lo quiera. Así que... Para que mortificarse? Si tu pensando eso estás agusto y no te sientes mal, no necesitas nada más. Sobra en definitva, toda justificación hacía el resto de la humanidad.

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