martes, 11 de febrero de 2014

Aicul y el Reino de la Luz. Bajo el manto de la noche eterna

Después de un tiempo, volvemos al fin con una reseña literaria. Quería que fuera la biografía de Steve Jobs de una vez por todas, pero me he vuelto a quedar sin tiempo y es un libro que te pide estar totalmente concentrado para no perderte. Así que para desatascarme, recuperar el hilo y que no se me olvidara la trama del primero, me he decidido a centrarme en el libro que finalmente os traigo hoy: Aicul y el reino de la Luz. Bajo el manto de la noche eterna. La segunda parte de la trilogía de Victoria Maroto.
Lo primero que podemos observar nada más tener el volumen en nuestras manos es que la editorial ha cambiado. Es una muestra más que en estos tiempos se está haciendo difícil para el sector de los creativos y que muchas empresas (no hay que olvidar que una editorial es una empresa) no están siendo capaces de adaptarse y hacer viable para todas las partes el poder continuar. Haciendo que el paso de autopublicar la obra de uno mismo sea la única manera de tirar para adelante todo esto.
Os reconozco que estos cambios les suelo tener mucho miedo por mi parte otaku, y es que al principio de todos los cambios drásticos de la encuadernación en ese sector eran horribles, encontrándote en la situación que la colección no lucía en la estantería.
Pero por suerte, Victoria ha demostrado tener sensibilidad y sentido común, cuidando mucho este detalle y haciendo que los dos libros casen, teniendo las mismas dimensiones y maquetando la distribución del lateral de forma que queden muy bien juntos. Así que mejorando la edición de este segundo volumen, no desentona, así que primer punto positivo para felicitarla.

Ahora si, nos metemos en el análisis de la obra. La historia continúa justo donde lo dejamos en la primera parte, y debo decir que empieza ya con mucha acción y demostrando que va a ser un libro intenso. Es por esto, que recomiendo tener bien fresco el primer volumen para no perderse ningún detalle, pues se hacen referencias a hechos que ocurren en la otra entrega.

Es un libro mucho más maduro u oscuro, donde la protagonista aún teniendo toques de niña, demuestra haber cambiado en poco tiempo muchísimo por la responsabilidad recibida. Es una obra que te hace vivirla intensamente, donde te implicas con casi todos los personajes y como comento, mientras la primera parte es una presentación para entender quién es Lucía, aquí vemos el camino que debe recorrer y al cual estaba destinada.

Me ha gustado mucho como ha estado llevada y se nota también que Victoria ha madurado como escritora. La narradora de la historia sigue siendo Lucía, pero deja la fórmula de hablar en pasado para centrarse en el presente que nos cuenta, aunque para el final deja claro que es un recordatorio avanzando algún hecho. Y como no, sigues viendo por consecuencia la historia através de los ojos de la reina de Alev Otoram.

Si en la primera parte comenté que el final dejaba con muchas ganas de tener el siguiente volumen en tus manos, Bajo el manto de la noche eterna lo hace aún más. Un final sorprendente, que no te esperas en ningún momento y que en especial el último capítulo es sencillamente fantástico, ya que rompe la tónica y hace un guiño al título de la entrega, haciendo que la última frase quede claro el porque se escogió este y no otro.

También me ha gustado el detalle que demuestra que la autora ha pensado muy bien en la triología y lo tenía bien atado, pues el blog que tiene abierto dedicado a la triología de Aicul y el Reino de la Luz, su título queda claro porque lo escogió en su momento al leer esta parte del libro.

Resumiendo: tenemos un libro con mucha más acción, donde vemos más claramente la lucha del bien y del mal, y más concretamente vemos la importancia que tiene Lucía en el equilibrio de estos.

Por mi parte, solo puedo felicitar a Victoria, esta creando una gran obra y ya andamos con muchas ganas de que anuncie bien pronto que ya presenta el último volumen de la saga.
Aiculy el Reino de la Luz. Bajo el manto de la noche eterna

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