lunes, 27 de enero de 2014

Hedwigan Vission. Capítulo 67

Último lunes de este mes y que ya hace más que oficial el inicio de este 2014. El balance la verdad que está siendo muy bueno y no me puedo quejar. Dicen que los primeros días son decisivos para saber como será durante todo ese año, así que esperamos que sea verdad porque de ser cierto, va a ser un año bien bonito y para ser siempre recordado.
Y para que eso sea así, tenemos que trabajar y traer materiales bien atractivos y buenos, no? Pues venga: allá vamos!
Hedwigan Vission 67
Coelho es un autor que en los últimos tiempos anda dando muy fuerte, en especial en el terreno de frases. No le quito el mérito porque la verdad que son bien ciertas y comparto lo que dice, pero si es cierto que los hay mejores y más profundo... O que como siempre os digo: cuando algo se te anuncia a bombo y platillo, termina decepcionando por tener unas expectativas demasiado altas.

Es por ello que para esta sección lo suelo evitar y no entraba en mis planes, pero vi esta frase justo el día que un buen amigo realizaba una señora reflexión por Facebook y como define tan bien el motivo, como segunda reflexión de este año he decidido que fuera esta. Como se que el lado cotilla nos puede a todos, el autor de la reflexión que ha hecho que nazca esta entrada es Aviario Rooney, que os puede sonar el nombre porque es de la pandilla agaporniana en Twitter y que después de un tiempo, también anda por Facebook.

Su reflexión giraba en que observando fotos donde la gente posaba con animales, ninguno se le veía triste y andaban bien contentos, con una sonrisa. Además que terminaba con que los animales no juzgan, no esperan nada a cambio y no se van con medias tintas: lo dan todo y jamás traicionan. Y como os comento, para mi el quid de la cuestión del porque de este asunto reside en las palabras de Coelho: son puro amor y lo demuestran, sin esperar a entenderlo. Sienten algo y lo transmiten ipso facto, no van con segundas intenciones y jamás harán algo que les desagrade. Ojo que hablamos de voluntad, eh? Obviamente en cautividad y con el tema de someter que tiene el ser humano, hay situaciones forzosas que los obligamos a pasar por el aro, pero aún así el rencor no lo conocen y es algo que no va con ellos. La prueba de esto sería ese perro que a pesar de ser maltratado, sigue al lado de su dueño y le da su cariño y amor.

Que me voy por las ramas, así que volvemos al asunto: todo lo que la gente ve y le repugna del ser humano frente al resto de seres vivos a mis ojos va por el amor. El ser humano nuestro código actual gira en la posesión, el egoísmo y a grandes rasgos: le hemos dado demasiada importancia y un puesto que no se merece a la mente. Basamos todo en las normas que hemos creado, la ética, la razón y si algo no se ve y no se puede entender, lo desechamos.

Pero eso no es lo más importante ni lo correcto. Si no, sólo hay que analizar todos estos alicientes donde nos han llevado: un camino de destrucción. Si nos centráramos en vivir, disfrutar, ser felices y en definitiva, vivir en el amor, soy consciente que muchos de los problemas y puntos que nos avergüenzan como individuos de esta especie se terminarían.

Todos los que convivimos o hemos convivido con algún animal hemos podido experimentar el verdadero amor porque como digo: ellos dan, sin pensar en sacar nada a cambio. Y el poder vivir en primera persona esta experiencia te hace replantearte y que la vida la veas con otros ojos, haciendo que tus prioridades sean muy diferentes a lo que la jungla de la urbe nos dicta.

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