jueves, 12 de diciembre de 2013

Aicul y el Reino de la Luz

Los que sigáis el canal secundario sabréis que ando leyendo la biografía de Steve Jobs y que iba a ser el próximo libro a reseñar por estos lares, pero finalmente no ha sido así. Me sigue faltando bastante y como sabéis ando de nuevo por Bloggerizados, con lo que hay prioridades de lecturas al llegar ejemplares de las editoriales. Por primera vez me han mandado uno a mi y por presentarse la segunda entrega, hemos tenido un intensivo para llegar al día. Y aprovechando este hecho, también me animo a reseñar por estos lares la obra de Victoria Maroto: Aicul y el Reino de la Luz.
Debo reconoceros que las sagas no me gusta analizar los volúmenes por separado. Creo que lo justo es leerlos de forma seguida y entonces evaluar el conjunto de la obra, pues cada volumen es una pieza importante. La obra que vamos a evaluar es una trilogía donde como he comentado en la introducción, hoy jueves se presenta el segundo volumen por la tarde, con lo que nos falta el último tomo para darla por concluida. Muy posiblemente en cuando este completada la vuelva a evaluar de forma conjunta y quedará esa reseña unificadora. Pero nos estamos adelantando y dejando lo importante, que es analizar la primera entrega de esta trilogía. Así que empezamos!

Cuando llegó a mis manos el catálogo de libros disponibles, os confieso que fue amor a primera vista: tanto la portada, el título como posteriormente la sinopsis me dejaron muy claro que este libro se merecía una oportunidad. La suerte ha querido que la editorial lo quisiera mandar (que por cierto, quiero agradecerle enormemente el gesto a Ediciones Atlantis) y encima llegara con el tiempo perfecto para ser leído y que salieran las reseñas el día de la presentación de la segunda parte. Por todo este conjunto sin lugar a dudas voy a guardar a Aicul en un sitio especial en mi corazón, porque es una obra que por muchos aspectos me va a marcar un antes y un después.

Estamos delante de una obra del género fantasía en mayúsculas, pues no le falta ningún elemento para pertenecer a este grupo: hay dosis de otros mundos además del nuestro, poderes sobrenaturales, criaturas mágicas, algunas para los amantes de las mitologías os sonarán y también no hay que olvidarnos del toque de amor. Otro punto que me ha gustado al estar acostumbrada a lecturas de autores extranjeros, es la elección de nombres castizos para los personajes que viven en nuestro mundo, dándole una familiaridad que se agradece.

Nada más abrir el libro con la dedicatoria, la autora nos da una pista muy importante sobre la obra, que aunque este ambientada en mundos lejanos, tiene una base importante suya. En especial la figura de Antonia deja claro que el amor, respeto y aprecio que se le tiene en toda la obra es por ser un homenaje a su abuela que tanto adoraba y que ya no está. Entendiéndose el porque es tan real todo lo que rodea a ese personaje y lo convierte en creíble.

El punto que más sorprende de la novela es la fórmula escogida con el narrador: es la protagonista de la historia, pero hablando en pasado. Lucía (que así se llama la susodicha) nos narrará su historia dando importancia a los sentimientos del momento, sin adelantar hechos futuros, haciendo que el misterio se mantenga en todo momento. El punto de vista es el suyo exclusivamente y el resto de personajes los percibiremos bajo sus ojos. No ocurre por tanto como Memorias de Idhún que la historia se reparte entre varios personajes y que por separarse, conocemos todos los puntos de vista e incluso se nos adelanta información que otros personajes desconocen. La protagonista es Lucía y veremos al mismo tiempo que ella lo que va sucediendo y si en la ausencia de esta ha ocurrido algo, hasta que ella no reciba la información el lector tampoco la va a tener.

El argumento gira sobre la lucha del bien y del mal, pero llevado desde un punto de vista que me ha gustado muchísimo poder disfrutar. Además es una obra con mucho mensaje y que te hace reflexionar. Lucía deberá aprender en poco tiempo a madurar, a tener responsabilidades muy fuertes sobre sus espaldas y un punto constante de la obra es la misión de vida: para qué hemos nacido y cual es nuestro cometido? Aunque es justo decir que el otro pilar de la obra consiste en el poder de cada uno. En superar tus miedos, ver que todos somos valiosos y que con unidad entre todos se pueden conseguir grandes gestas.

Sobre la edición, es de tapa blanda pero bastante grandecito, ya que el tamaño es similar al B6 de bastantes tebeos japoneses si sois amante de estos. Para que os hagáis una idea, las dimensiones son las mismas que la edición de lujo que acaba de sacar Norma Editorial de FullMetal Alchemist. También para los amantes de la literatura fantástica, la forma de presentar y maquetar esta obra os puede recordar al clásico de Crónicas de Narnia. En especial lo destaco porque cada capítulo en el momento clave incluye una ilustración, tal como lo hacía la obra de C.S.Lewis en la edición que apareció tras la primera película de Narnia por territorio español. Simplemente son 238 páginas, que al tener un redactado sencillo y una historia que engancha, se lee muy rápidamente, dejando unas ganas brutales de tener el segundo volumen en tus manos y devorarlo ipso facto.

Tengo ganas de ver como continua esta saga y verla en conjunto, pero de momento os puedo decir que este primer volumen deja con muy buen sabor de boca y os invito a darle una oportunidad. También tengo muchas ganas que llegue la segunda entrega a mis manos! Y no dudéis que en cuando este en mi estantería y leída, os la traeré!
Aicul y el Reino de la Luz

No hay comentarios:

Publicar un comentario