lunes, 30 de septiembre de 2013

Hedwigan Vission. Capítulo 58

Esta semana despedimos septiembre y damos la bienvenida a octubre! Parece que además se va acercando el otoño de forma oficial, aunque como el tiempo es tan cambiante, no lo vamos a dar por seguro, que solo tengo que recordar estos últimos diciembres en manga corta!
Y por ello, os he querido traer una frase que me gustó mucho y que dice una persona que su trabajo admiro mucho:
HV 58
Para los que no sepáis quien es Quino, es el creador de Mafalda, esa niña que realiza preguntas incómodas a los mayores y que hace reflexionar. Si seguís sin caer quien es, buscad por Google y en especial las viñetas, pues es de lo mejor sin duda.

Es una reflexión brutal y que da en el clavo en muchos de los problemas que tenemos: el no pensar las cosas que decimos. Porque como bien destaca, tenemos el poder de decidir si queremos expresarnos o no, si queremos llevar a cabo una acción... Este primer punto es algo que hace unas semanas (y me atrevería decir que ya son meses) me ocurrió y hace bien poquito se me ha vuelto a repetir, aunque a diferencia de la primera, al fin con respeto y alguien que ha entendido mi opción de hablar de un tema hasta unos límites.

Porque aunque vaya a chocar lo que digo: de todo no se puede hablar, ni aunque haya respeto y educación. Hay movimientos o sectores radicales que no quieren escuchar y que hablar o pronunciarse es ganarse su ira y un puñado de problemas. Y por ello como os he dicho muchas veces: el silencio es la mejor herramienta en estos casos. Porque utilizarlo no es forzosamente dar la razón, a veces no se quiere discutir con imbéciles y para no entrar en su juego, es la mejor pieza que podemos utilizar. Dicen que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio, y yo me lo tomo muy en serio.

Además que a día de hoy, aún tenemos temas tabús que te pueden hundir o traer problemas. Sólo hay que ver gremios que no tenían tapujos en decir su opinión como actores y cantantes que les dices que se mojen y por miedo a perder el trabajo, deciden no decantarse y callar.

Porque la palabra tiene mucho poder y somos esclavos de ella. Ahora con las hemerotecas es muy fácil caer en contradicción o no poder disimular... Además que como os acabo de decir: la palabra tiene mucho poder. Podemos herir y hundir con ella, podemos alegrar y reflotar a alguien, podemos sentenciar a alguien con ella...

Tenemos más poder del que nos podemos imaginar y veo muy claramente lo mal que lo utilizamos. Cuantas veces nos sentimos culpables de nuestras palabras y actos? Cuantas veces hemos pensado lo bocazas que somos y lo preciosos que somos con la boca cerrada?

Pues os diré la solución a todo eso: pensad muy bien antes de hacer algo en las consecuencias. Y en especial, intentar seguir esta regla: no digáis nada que no vaya a ser útil, bondadoso y verdadero. Si alguna de estas tres reglas falla, aunque solo sea una, no lo digáis, porque entonces podéis correr el riesgo de arrepentiros o de que esas palabras vuelvan en un tiempo como experiencias negativas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario