sábado, 31 de agosto de 2013

6 años con Jero

Aunque esta mañana lo he mencionao y la Hora Agapornis en cierta manera está enfocada para celebrar que hoy es una fecha especial para Jero, creo que es justo dedicarle una entrada por aquí. En especial porque la fundadora de los Agapornis y más concretamente de los Agapornis roseicollis le he dedicado cada año unas palabras y a Jero aún no, con lo que creo que ya toca.
 Para el que no sepa de quien hablo, Jero es el Agapornis personatus ancestral que vive en casa. Es el fundador de los personatas y un ejemplo de hasta que punto podemos llegar el ser humano por el dinero. House estaba en casa desde hacía un mes y al verla sola, me apatecía que tuviera un compañero. En casa no gustaba la idea pero al final mi madre no se resistió y como la parte más en contra era mi padre, decidimos decir que era el regalo de cumpleaños de ella, que es a principios de septiembre.

Miramos por las webs las diferentes especies y le llamaron mucho la atención los personatas y más en especial, los de línea verde. A mi es una especie que no me gustaba nada físicamente y menos esa línea, con lo que como suele ocurrir en estos casos: ni para un lado ni para el otro. Ganaba la especie que le gustaba a mi madre, pero buscaríamos uno de línea azul. En aquel entonces no estaba en foros participando y no nos fiábamos de comprar y contactar vía internet, con lo que nuestra búsqueda era en tiendas físicas... Y nos topamos con una de las que se pueden considerar como tienda del horror.

Jamás se me olvidará ni quitará de mi cabeza, como andaban personatas y fischer: en una jaula donde suelen poner canarios, más de 25 aves apelotonadas, con un estrés, una condición... Vimos entre la multitud un cobalto violeta preciosos e impresionante e íbamos a por él, hasta que la mirada de mi madre se topo con una cosa muy pequeña, despeluchada, arrinconada sin poder comer... Si, "eso" era Jero. No se vio con corazón de dejarlo y haciendo gala de su poder por ser su regalo, salimos de esa tienda con él. Desde entonces y sabiendo que no ha cambiado nada, la tengo tachada y ni pienso ir nunca más.

Una vez que llegó, lo vimos que rebuscaba y comía mucho, pero mirando con detalle, observamos que no sabía comer solo! Fue sacado antes de destetarse de los padres, andaba en los huesos... Nuevo dilema, ya que era demasiado mayor para hacerlo papillero y la fobia y miedo que tenía al ser humano, no ayudaba nada. Ahí por suerte House sacó sus dotes de socializadora y conseguimos con paciencia que comiera algo de papilla al verla a ella y sobretodo: que aprendiera a pelar correctamente las semillas.

Pasado este bache inicial, el miedo y que House no lo toleraba dentro de su jaula, a pesar de estar juntos en la habitación no era suficiente y mostró un cuadro de depresión. En aquel entonces sabía que los espejos no eran correctos como juguete pero en su caso para comer, teníamos que recurrir a ponerle al lado del comedero para que se acercará y se animará a comer. Fue entonces que para horror de mi padre, entraron en casa Pepa y Hedwig el mismo día, las parejas para los dos que estaban actualmente.

No se me olvidará el encuentro de los personatas. Jero recibió con las alas abiertas a Pepa y desde el primer segundo que se vieron, fueron grandes compañeros. Son de esos momentos grabados en la retina y que gustaría que hubiera un vídeo para poderlo enseñar y que vivierais ese momento exacto, pero entonces no grababamos...

Pepa ayudó a Jero a ir cogiendo confianza y sentirse seguro. Era un ave muy lanzada, sin miedo y que por un poco de comida perdía toda vergüenza que le pudiera quedar. Eso hizo que se espabilará Jero, tuviera que luchar y en especial si quería los premios, confiar y aceptar el cogerlos de la mano.

Por desgracia, mi perla negra estaba enferma y fue una lucha constante que en 2011 terminó no superando y se convirtió en una estrella más. Otra alada que por nuestro capricho y malas praxis sufrió y que por ello, desde hace unos años soy más crítica con el sector de "criadores" y veterinarios. Es otra historia que si interesa me animaré a contar algún día, pero hoy no toca porque estamos hablando de Jero. Aunque antes de cerrar este episodio, decir que repetiría una vez más el que entrara ella y no otro. Lo que dio y las puertas que me abrió al conocimiento, lo compensan todo. Simplemente lamento no haber podido hacer más por ella.

En esa situación nos planteamos muchas opciones, desde intentar que se llevará bien con Txus, hasta buscar una nueva compañera para él. A partir de ese año la cría ha ido fallando y como los personatas eran más escasos que en la actualidad (o al menos veo que hay más gente criandolos), esa opción se desvaneció rápido al no encontrar una compañera con garantías. Y visto que andaba llevando bien su viudedad, optamos por mantener esta situación.

Y desde entonces al no tener el escudo protector de Pepa, le ha tocado lanzarse, ser más valiente y por consecuencia, es cuando he visto avances más rápidos. No es un pájaro que agradezca las caricias ni le gusten las manos, no ha llegado a eso y tampoco trabajamos en ese aspecto. Sus avances no son visibles o son poca cosa para la gran mayoría, pero para mi y sobretodo para él, han sido grandes metas que hemos avanzado.

Porque cuando lo veo, me acuerdo de ese pollito que estaba más en el otro barrio que en este, con un miedo atroz y esos ojos que desprendía que no había vida ni motivaciones para vivir... Y lo veo ahora siendo todo un señor Agapornis de 6 años, con más seguridad (aún faltan muchos escalones que caminar), que se atreve a encarrarme, a saltar al comedero al estilo Pepa... Y se que todo el trabajo ha merecido la pena. Más porque ahora, es cuando empieza lo mejor.

Con él tengo muchas anécdotas que se haría eterno comentar, como que la MUTAVI se puso en contracto conmigo para el tema de su pequeña cresta, ese rasgo que lo identifica y lo hace único. Por gestos así me hago una idea de como va funcionando la "cúpula" de los Agapornis y de ahí que mis opiniones y puntos de vista soy tan rotunda, pues ya conozco la parte de detrás, la fea y que no nos podemos imaginar como funciona.... Pero al igual que el otro tema que ha salido unas líneas antes: lo dejamos para más adelante.

Una vez más, te quiero felicitar pico rojo!! Gracias por todo lo vivido y por lo que nos queda por experimentar aún. Que tiene que haber Jero para mucho rato más!
Jero: 6 Años!

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