lunes, 3 de junio de 2013

Hedwigan Vission. Capítulo 44

Si la semana pasada me despedía del mes de mayo, hoy doy la bienvenida a junio! Y por consecuencia, primera reflexión que realizo en este mes. Hoy voy a tratar un tema que llevo viendo bastante tiempo y aunque no lo voy a implementar 100% en su sentido, es algo que como os comento me llama desde hace tiempo y creo que ha llegado el momento de plasmar mis pensamientos sobre la cuestión.
Pero para empezar, os tengo que dejar la frase que va a ser mi eje de reflexión. Así que ahí va:
Hedwigan Vission Capítulo 44
Es una cuestión que veo muy recurrente y se podría decir que es el eje central de muchos de nuestros problemas o mejor dicho, la solución. Veo mucho (y de primera mano por desgracia) que el tema de la familia que se creía tan sagrado en nuestra sociedad, donde se defendía que la familia siempre está ahí y es el verdadero apoyo, es un punto roto o al menos, que la definición de familia ha cambiado: los lazos importantes ya no son los de sangre, si no los afectivos.

Hermanos, tíos, abuelos o incluso padres biológicos te encuentras que pasan, que se alejan y te demuestran acercarse sólo por conveniencia o cuando necesitan algo. Mucha familia de sangre es una auténtica desconocida, no se comparte nada y como digo sólo la ves cuando ellos quieren e incluso en los momentos que agradecerías tener un hombro o una ayuda, hacen oídos sordos y muestran una barrera llena de desprecio.
Mientras que otras personas sin esas obligaciones, te muestran cariño y están ahí sin pedirlo, mostrando que de verdad te valoran y aprecian. Como digo yo misma lo he visto últimamente. Analizo mi familia y exceptuando a mi madre, no puedo considerar tener a nadie más como familia... Y resulta cuanto menos curioso que otras personas que hace poco que os conozco, me habéis mostrado más cariño y preocuparnos que otras personas que tengo lazos de sangre. Por todo ello siempre os doy las gracias y estoy muy agradecida, pues lo valoro muchísimo!

Como dice esta frase, también se ve mucho en el lado de las adopciones o los sistemas actuales que tenemos en la sociedad. Primero que una persona aunque no tengas biológicamente lazos, el cariño, amor y valores que te pueden dar son muy grandes.
Y luego la parte de que los padres con el sistema actual por trabajar no pueden dedicarse a los hijos y los abuelos se hacen una figura importante, siendo unos segundos padres e incluso para algunas personas, los primeros. En mi caso me ocurrió en especial con mi abuelo materno, que fue quien me cuido y porque no decirlo, malcrió. Lo que me enseño no lo puedo olvidar ni dejar de agradecer, pues ha sido una gran parte de mi vida.

También cuando partimos de este mundo, llama la atención y te das cuenta de la huella que dejas o quien de verdad te quería. Hoy despido a mi abuela paterna, una mujer con carácter, que siempre valoro lo de fuera y para ella era muy importante el lado material. Es increíble con los que más se esforzó en contentar y satisfacer, unos muestren desinterés y sólo estén por que toca y es obligación, y otros directamente pasen. Soy de la opinión de que las cosas hay que hacerlas en vida, pero en estos casos los que quedamos necesitamos un apoyo como llevo diciendo y ver ciertas muestras de desprecio o al menos desinterés, te hace caer en la triste realidad que tenemos aún.
Pero que me enrollo y me dejo lo importante: sorprende que esta gente con la que se han desvivido muestren indiferencia, mientras a los que más hemos maltratado o mostrado despreció, son los que de verdad muestran que les importábamos.

Con estas cosas, yo he terminado de ver dos asuntos: la verdadera familia son las personas que te aprecian, hayan vínculos genéticos, amistad o sentimentales. Y segundo, que debemos de aprender a valorar y clasificar bien al personal, pues maltratamos a los que verdaderamente nos quieren, mientras perdemos el culo por otros que simplemente nos quieren por intereses.

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