miércoles, 15 de agosto de 2012

Escapes veraniegos... Más cuidado!!!

Aunque llevo un rato delante de la pantalla y no estaba siendo capaz de arrancar, al final he decidido tratar está temática al ser ya demasiados los escapes que ando viendo de pajarillos... Y en especial uno que lo he sentido mucho al ser de alguien cercano.
Con la práctica del vuelo libre ya temía ciertos problemas de cara a irresponsables que sin tomar ni una medida se perdieran los pajarillos, pero lo cierto es que la imprudencia llega a muchos ámbitos y también la vida nos enseña que aunque confiemos y trabajemos, el riesgo con estos animales sigue estando muy latente de que ocurra.

Os confesaré una vez más que a mi el tema del vuelo libre siempre me ha fascinado y he pensado en realizarlo, en concreto con la llegada de Txus y su buen hacer pues me hizo pensarlo y voy trabajando con él sin perder la vista que algún día se pudiera hacer esto... Pero el paso definitivo para esto es difícil, pues asumo que cualquier cosa puede ocurrir pues no está todo controlado por desgracia y se podría ir, y eso a mi conciencia se que no se lo podría perdonar que estuviera pasándolo mal este animal, ya que sería toda la culpa para mi, ya que es mi responsabilidad y tengo que velar por él.

Son temas complejos y que muchas veces tratamos con frivolidad en la total ignorancia de no haber pasado por esa situación y estar tranquilitos en nuestras casas con nuestros pájaros bien atendidos, o simplemente puntos de vista diferentes donde en si no velas por el animal, solo es una herramienta para lucirte egocéntricamente.

Pero bueno, vamos al tema que son los escapes veraniegos. Algunos tienen estás temáticas, otros excesos de confianza y otros accidentes que no tienes controlado y por no haber caído en la situación, pues te encuentras con el problema (por ejemplo que desmonte comedero, abra puertas, se rompa sin querer la jaula al caerse...). Así que por favor si tienes bajo tu responsabilidad un ser alado, haz las cosas con cabeza y piensalo todo muy bien: no dejes ventanas abiertas cuando lo sueltes, cuando limpies o cambies comederos, mejor hacerlo en interior o un recinto cerrado y si lo sacas a tomar el Sol, estate delante de él vigilando y viendo si hay algún posible asunto a tener en cuenta para su seguridad y que no haya escapes indeseados.

Aunque sobretodo, la base aunque confíes en totalmente con tu loro, recuerda que puede pasar algo imprevisto y que aunque se hagan con todas las herramientas, el riesgo de fuga sigue latente, y aunque nos sepa mal, al final el que se lleva la peor parte es él.

2 comentarios:

  1. Es verdad, yo siempre que lo saco a tomar el sol lo vigilo por si acaso, y si no pues ya el me llama para que este con el :). Ademas estos pajarillos estan acostumbrados a nosotros y no podrian valerse por si mismos ahí afuera, la unica esperanza es que alguien los encontrara.
    Muy buena entrada Hedwig, un saludo.

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  2. Exactamente Cris, el problema y que mucha gente hasta que no se ve en la situación no ve es esa, que no son animales acostumbrados a buscar alimentos, ni a depredadores o peligros de la ciudad si es en casco urbano la fuga... Con lo que terminan siendo carne de cañon por desgracia :-\

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