martes, 24 de julio de 2012

Loros urbanos

Pues como informé en el primer Vlog, hemos tenido el ciclo de animación 3D y ahora voy a tratar el tema de loros urbanos. Es una problemática seria, que todos tenemos responsabilidades y que voy a dedicar en las siguientes líneas para intentar concienciar y a ver si podemos evitar que al menos crezca más.
 Y es que estamos en la época donde ocurren más escapes por ser verano, ventanas abiertas, descuidos sin querer o queriendo... Porqué aunque siempre veamos los abandonos de perros y gatos, las mascotas exóticas también sufren de está crueldad y peor, pues pasan desapercividos y no nos damos cuenta en la gran mayoría de ocasiones hasta que una especie o un colectivo se adaptan al medio y empiezan a ser un problema para las personas.

En los loros que es lo que voy a tratar hoy, en especial las cotorras argentinas son este mal de cabeza actual. Son animales muy adaptables y la prueba está que han llegado a todo el territorio español y con unos resultados muy peligrosos, siendo ya una verdadera plaga. Como no, no hemos sabido llevarlo y ahora las diferentes propuestas que van saliendo para luchar contra este problema son de una medida injusta y desproporcionadas. A mis ojos vamos, es seguir llevando el problema por el mal camino y pudiendo ser un problema a largo plazo también.

Cuando los vemos sueltos estos animales nos hacen gracia y no vemos el problema pues al igual que hay gorriones o palomas, pues... Por qué no uno más, no? Pues bien, está visión es totalmente incorrecta porque a diferencia de estas dos especies aviares que os comento, los loros no son europeos, son americanos en concreto las protagonistas de este artículo y ahí si tiene motivo y debemos luchar porque sigan y se mantengan, pero aquí, están haciendo un daño a nuestras especies propias, echándolas, siendo competidoras de comida y zonas seguras... Poniendolas en peligro. Por poneros un ejemplo, veo aumentar estas verdes año tras año y los gorriones los voy viendo cada vez en menor escala por desgracia...

Las Myopsitta monachus (el nombre científico de las cotorras argentinas) como digo son las estrellas en este campo y las que a nivel nacional han demostrado tener una adaptación mejor a cualquier medio, estando en zonas con climas muy dispares, pero no es la única que ha mostrado una adaptación buena, las Psittacula krameri son otro ejemplo y luego tenemos loros fugados, que se han adaptado para vivir pero no se han conseguido grandes colonias, que un ejemplo son las cotorras del género Aratinga.

Hace unos años cuando empecé a verlas por mi zona, lo hablé con una buena amiga y ella me comentó que no creía que llegaran a tener un futuro como las cotorras argentinas, que vivirían esos loros pero ni podrían establecerse en grandes colonias ni la reproducción sería tan fructífera. Y la verdad que no se equivocaba o al menos, el tiempo lo que está demostrando es eso mismo.
Si he visto más ejemplares juntos, pero más que padres con crías es que se vayan reagrupando los pocos que hay por la zona y aunque con las Myopsitta monachus también se ven problemas de salud (obesidad y por la mala alimentación bandas de estrés en su plumaje), con ellos es más significativo, empezando a tener plumas con coloración anormal muy exagerada, mostrando que estas aves no están formando correctamente los pigmentos de la eumelanina y sólo les queda el de la psitacina.

Y aquí viene la gran crueldad por nuestra parte: estamos haciendo daño a nuestra fauna autóctona y a la vez, tenemos unos animales que están sufriendo en este medio. Las argentinas podemos decir cualquier cosa, pero si demuestran que salvo algunos problemas, van bien, pero estos animales que os digo, están demostrando que sufren y que su cuerpo está teniendo un desgaste muy severo en estos años, mostrando que si van a tener una vida corta y van a desaparecer, sin llegar a ser plaga.

¿No es momento de irnos planteando las cosas? Un animal es una gran responsabilidad, no es tenerlo y abandonarlo cuando te aburres, es como digo una responsabilidad de por vida y en nuestros planes, deberíamos de tener todas las opciones posibles en mente y si estamos de acuerdo en asumir responder de nuestros actos y asumirlos si llegaran, entonces si dar la bienvenida al nuevo miembro de la familia.

Como siempre, pagan el pato los que menos culpa tienen, pues no son estos animales los culpables de está situación, lo somos nosotros por haber permitido estas "fugas", por no haber tomado cartas en el asunto cuando eran menor cantidad y el actuar hubiera sido fácil y sin estos resultados y por último, el no terminar de ver el problema y seguir queriendo tomar el camino fácil para el ser humano.
Desde aquí me gustaría llamar al sentido común de todos, pedir que de una vez nos centremos en estos menesteres por ellos, pues como digo más que culpables, son víctimas incomprendidas de nuestra mala cabeza.

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