miércoles, 13 de abril de 2011

Rio, una de loros

Las psitácidas desde hace unos años gozan de fama y cariño, hablando mal son animales de moda. Esto ha hecho que la gente se preocupe, busque, informe y todo lo relacionado con ellas sea de interés. No obstante, mientras como mascotas van mejorando, en libertad son del grupo de animales más amenazados por el peligro de extinción. Con este punto, Blue Sky nos presenta su último trabajo:
El protagonista de la historia es un Guacamayo de Spix (Cyanopsitta spixii) llamado Blu, un loro mascota que tras muchos años en cautiverio y comodidades, su dueña descubre que su especie está en grave peligro de extinción (siendo el último macho) y decide tomar cartas sobre el asunto.Con este pretexto, la historia se traslada a la ciudad mágica de Rio de Janeiro, donde Blu y Linda pasarán numerosas aventuras.
Siempre he creído que una reseña no tiene que destrozar la gracia y emoción de la película, con lo que me gustaría remarcar algunos puntos por encima y profundizar más por otros.El primero, es sobre esta especie de loro. Existe y tiene una historia similar, aunque como todo con sus matices diferentes. El Guacamayo de Spix es una de las víctimas que se ha tomado estos cambios y descontrol del ser humano, ocurriendo que en libertad sólo quedara un macho. A pesar de los esfuerzos, no se consiguió emparejarlo y a día de hoy, en libertad está extinto. En cautividad se mantienen algunas parejas y se van criando, intentando mantenerla y de ser posible en un futuro, volverlos a reintroducir en su medio. Si la película te gusta y quieres ayudar a seguir intentando salvar a estos graciosos guacamayos, Loro Parque Fundación es uno de los organismos que trabaja en su conservación.Por último, cuenta de una forma amena el drama de las capturas, tanto lo que tienen que sufrir los animales hasta llegar al destino, lo que pierden y también a modo de conciencia, que no hablamos de gente siempre mala, sin escrúpulos, si no el problema de la sociedad y como algunos a pesar de no gustarles, se ven obligados a hacerlo.
En definitiva, una bonita historia llena de sentimientos, emociones y mensajes ante la situación que viven muchos loros actualmente.

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